sábado, 11 de agosto de 2007

Eco-Googles: sobre ahorrar energía

Llegan nuevos tiempos y, ya sea por miedo o por moda, últimamente todos se dejan arrastrar por la marea ecológica "anti-calentamiento global". Ya no basta con reciclar, cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes o apagar el standby del televisor. Ahora, además, hay que usar los llamados Eco-Googles, que sólo se diferencian del Google original en que su pantalla es completamente negra.

Y es que, según Mark Ontkush en su blog EcoIron, para visualizar una página con fondo blanco se necesitan 74 vatios de energía, a diferencia de los 59 vatios necesarios para visualizar una con el fondo negro. Dado que cada día Google recibe unos 200 millones de visitas y que cada una de ellas unos 10 segundos, podemos calcular aproximadamente un ahorro de hasta 3.000 MW/h de energía al año. En España la producción de energía puede establecerse en torno a los 30.000 MW/h.

La intención es buena y ya son muchos los internautas que "eco-navegan". De todas formas, si os soy sincero, yo paso de dejarme los ojos y ver aún peor de lo que veo. Y, por otro lado, no creo que la solución al problema medioambiental sea ésta, sino que de una vez por todas los políticos, empresarios y banqueros dejen de hacer, con perdón, el capullo.

Pero bueno, por si a alguno le interesa, aquí os dejo todos los alternativos Googles:

viernes, 10 de agosto de 2007

Un brindis por los rusos

Estos rusos son la leche. El pasado 3 de agosto, después de un buen desayuno, los cosacos agarraron dos batiscafos --Mir-1 y Mir-2-- y se plantaron en el fondo de la Antártida para colocar una banderita, a fin de reclamar el territorio. Como no, ese mismo día lo predicaron a diestro y siniestro y, por si nadie se lo acababa de creer, hasta enseñaron fotos y vídeos de los minisubmarinos. Todo muy correcto.

Pues bien, ya fuera porque el día anterior habían estado de fiesta o porque a nadie le apetecía un huevo descender los 4.261 metros de profundidad, el caso es que todo era mentira. ¿Para qué salir de casa si podían coger un fotograma de "Titanic"? Increíble pero cierto, los rusos nos colaron un vídeo de la peli de James Cameron y sólo el diario finlandés
Ilta-Sanomat se dio cuenta.

Así que ahora nadie se traga lo de que pusieran la banderita en plan Hernán Cortés, seguramente porque lo grabaron en una piscina. No puedo evitarlo, todo este embrollo me recuerda a
esto.

jueves, 9 de agosto de 2007

Cojoncio y Superman (o cómo hacer que tus hijos no liguen jamás)

Todos conocemos casos de gente que, por su nombre, han tenido más o menos problemas durante su vida. Uno de esos nombres es Cojoncio. Y no es una leyenda urbana, ¡existe! (Pero no viene de "cojón", sino de "cojo")

Bueno, el caso es que una pareja australiana -los Wheaton-, ha decidido que su hijo, de dos meses, se llamará Superman. No porque les guste, sino porque el Registro Civil no aceptó previamente que le llamaran "4Real", que debe significar algo así como "DVerdad". Y es que, según dijo el funcionario del registro, un nombre es una secuencia de letras.

A los Wheaton se les ocurrió la genial idea cuando vieron al niño por primera vez por el escáner de ultrasonidos. Se dieron cuenta de que su hijo era "de verdad". Ahora irán a los tribunales. ¿Le dejarán al niño que diga lo que piensa?

miércoles, 8 de agosto de 2007

¡Hombre Lego a la vista!

Hagamos un pequeño ejercicio de memoria. ¿Qué podemos encontrar en una playa? Arena, chiringuitos, guiris como cangrejos, alguna medusa... Pero, sobre todo, siempre podemos encontrar hombres Legos gigantes. Al menos eso ocurre en la playa de Zandvoort, Holanda, donde el martes por la mañana los encargados del chiringuito avistaron un enorme juguete de cabeza amarilla y torso azul.

En vez de llamar al 112, los "socorristas" telefonearon a
la empresa Legoland de Dinamarca, que ha dicho que no ha perdido esta pieza de Lego. Por eso lo han adoptado y ahora lo tienen en frente del chiringuito como el mejor de los reclamos (los niños se vuelven locos con él).

Esperemos que no sea un aviso de una invasión de Legos gigantes, porque de eso no nos salvan las tortugas bobas del Gobierno para combatir la plaga de medusas. Un hombre Lego gigante en la playa. Dios, me encanta este mundo.

martes, 7 de agosto de 2007

Adelante

Y me lanzo a buscarle las tres patas no sólo al gato, sino a todo aquello que pueda resultar interesante. Digo tres y no cinco, que es en realidad la expresión original y que tiene sus raíces en la antigua costumbre de agarrar a los gatos por la cola (el quinto pie, se supone).

Dicen que fue nuestro Cervantes el que un día decidió cambiarlo, bien porque no le gustaba aquello de la cola o bien porque, realmente, resulta mucho más sencillo encontrar el tercer pie a cualquier animal que tenga cuatro. Sea como sea, el caso es que aquí otro gato (algo más grande) hace del ratón su presa. Y nada de dormirse en los laures, que gato dormilón no pilla ratón.